Una sola memoria para toda la planta
PLCs, cámaras, CMMS, ERP, manuales y minutas dejan de ser silos y pasan a un grafo con contexto operacional.
Un Segundo Cerebro Industrial (Industrial Second Brain o Company Brain) es la capa que convierte señales de PLCs, cámaras, documentos y sistemas en una memoria estructurada, verificada y consultable por personas y agentes de IA. Corre en la planta, no en la nube, y nunca controla la máquina: propone, y una persona decide.
PLCs, cámaras, CMMS, ERP, manuales y minutas dejan de ser silos y pasan a un grafo con contexto operacional.
Cada dato lleva su fuente, su nivel de acceso, su estado de verificación y su vigencia. Si no hay evidencia, la respuesta es "no lo sé".
Los modelos leen la memoria y sugieren la orden de trabajo, la cotización o el ajuste; la decisión y la acción sobre la máquina siguen siendo humanas.
Es una arquitectura cognitiva que se despliega en las instalaciones del cliente y traduce la realidad física de la planta en memoria estructurada: qué máquina existe, qué cámara la mira, cuál fue su última falla, qué procedimiento aplica y a qué precio se vende cada servicio. También se le llama Company Brain o memoria institucional.
La industria lleva décadas capturando telemetría: PLCs, SCADA, historiadores, MES, ERP. Lo que no capturó fue el contexto. El ERP conoce las órdenes, el PLC conoce la presión, las cámaras graban y el operador retiene la experiencia del turno, que se va con él. Ninguno comprende el todo, y un LLM sin ese mapa razona bien sobre nada.
La recuperación aumentada (RAG) encuentra el fragmento de documento relevante; el grafo de conocimiento mantiene las relaciones: este motor pertenece a esta línea, lo alimenta este tablero, su manual es este archivo, su último ticket fue aquel. Juntos permiten que una pregunta en lenguaje natural llegue a la evidencia correcta y no a un párrafo parecido.
Cada pieza de memoria lleva tenant (de quién es), nivel de acceso (L0 público, L1 equipo, L2 comercial, L3 restringido), estado (archivo sin revisar, borrador, verificado por una persona, o conflicto entre fuentes) y vigencia. Un precio vencido no se entrega; un dato en conflicto se marca; nada verificado se inventa.
El iGromi Bridge es un gateway pasivo que se conecta a los buses de la planta sin modificar el programa de los PLCs, autodescubriendo protocolos y parámetros. Los modelos de visión en el borde convierten las cámaras existentes en sensores. Todo corre local-first, sin depender de la nube.
Personas y copilotos consultan la misma memoria por lenguaje natural o por herramientas estándar como MCP (Model Context Protocol). Un agente de cotización busca precios verificados y el contacto en el CRM; un agente de terreno recupera el procedimiento de instalación antes de indicarle algo a quien está frente al equipo.
La IA nunca controla directamente la máquina. Propone órdenes de trabajo, ajustes y respuestas; una persona las aprueba y el sistema de control las ejecuta. Ningún modelo reorganiza la memoria sin aprobación humana. Esa es la diferencia entre un asistente confiable y uno peligroso en una planta.
Un Lóbulo empaqueta el saber de un dominio (ontología, reglas, herramientas y agentes) y se instala en el Segundo Cerebro como una app: control de gálibo, seguridad en descarga, inventario de silos, diagnóstico de motores. Se construye una vez y se despliega en múltiples plantas.