Protege funciones críticas
Parte por el efecto de una falla sobre seguridad, calidad, entrega y continuidad.
RCM convierte fallas posibles en decisiones verificables: qué función proteger, qué evidencia observar y cuándo una tarea preventiva realmente reduce riesgo.
Parte por el efecto de una falla sobre seguridad, calidad, entrega y continuidad.
Define una intervención cuando existe un modo de falla y una señal que la justifique.
Contrasta la recurrencia y el desempeño posterior para mejorar el plan.
Una rutina programada sin modo de falla, consecuencia y señal observable se vuelve costo administrativo. RCM exige explicar qué riesgo reduce cada tarea.
La criticidad cambia con la línea, el turno y la disponibilidad de respaldo. iGromi permite mirar ese contexto antes de convertir una observación en intervención.
Selecciona un activo crítico, define una función, registra el modo de falla y acuerda una señal de verificación. Luego amplía solo lo que demuestre valor.