Aclara responsabilidades
Distingue control de proceso de ejecución de producción y gestión de trabajo.
SCADA supervisa y controla procesos. MES coordina ejecución, trazabilidad y trabajo. La decisión útil no es reemplazar uno por otro, sino definir cómo comparten contexto.
Distingue control de proceso de ejecución de producción y gestión de trabajo.
Conecta eventos y datos sin forzar a una capa a hacer el trabajo de otra.
Relaciona señales de planta con lote, orden, operador y resultado.
Supervisión, control y adquisición de datos: el sistema que muestra el estado del proceso, gestiona alarmas y envía consignas a los PLCs. Vive en el nivel 2 de ISA-95 y trabaja en segundos.
El sistema de ejecución de manufactura coordina órdenes, materiales, lotes, calidad, trazabilidad y OEE. Vive en el nivel 3 de ISA-95, entre el control y el ERP, y trabaja en turnos y órdenes.
Nivel ISA-95 (2 contra 3), horizonte de tiempo (segundos contra turnos), usuario (operador de sala contra jefe de producción), datos (variables de proceso contra órdenes y lotes) y pregunta que responde (qué pasa ahora contra qué produjimos y con qué eficiencia).
Sin SCADA no hay supervisión centralizada del proceso. Sin MES no hay OEE automático, trazabilidad por lote ni conexión entre lo producido y lo planificado. Una planta con SCADA y planillas Excel tiene la primera capa y le falta la segunda.
Supervisa variables, alarmas y comandos de la capa de control. Es indispensable para operar, pero no reemplaza la coordinación de órdenes, trazabilidad o procedimientos.
Organiza qué producir, con qué material, bajo qué instrucción y con qué resultado. Su valor aparece cuando esa ejecución se alimenta de eventos de planta confiables.
iGromi relaciona las fuentes OT y las aplicaciones de ejecución sin convertir cada integración en un proyecto aislado.
El SCADA expone variables por OPC UA o Modbus; un gateway las publica en un espacio de nombres unificado sobre MQTT; el MES y la analítica consumen esa única fuente. El control no se toca: se lee en paralelo.